Discolisis con ozono en hernias de columna

Descripción

La discolisis con ozono es un tratamiento mínimamente invasivo utilizado para aliviar el dolor asociado con enfermedades discales degenerativas, como las hernias discales y los discos intervertebrales dañados. Este procedimiento utiliza ozono médico para reducir la inflamación, desinflamar los discos y restaurar la funcionalidad de la columna vertebral.

¿Cómo funciona?

La discolisis con ozono implica la inyección de una mezcla de ozono y oxígeno directamente en el núcleo del disco afectado, lo que produce los siguientes efectos:

  • Descomposición de la hernia discal: El ozono deshidrata el material de la hernia, reduciendo su volumen y aliviando la presión sobre las raíces nerviosas.
  • Reducción de la inflamación: Sus propiedades antiinflamatorias ayudan a disminuir la inflamación en los discos y tejidos circundantes.
  • Mejora de la oxigenación: Acelera el proceso de curación y reduce el dolor.
  • Estimulación de la regeneración tisular: Favorece la reparación y restauración de los discos intervertebrales.

¿Cómo se realiza el procedimiento?

  • Evaluación inicial: Diagnóstico mediante estudios de imagen como resonancia magnética o tomografía.
  • Preparación: Anestesia local y colocación del paciente en una posición cómoda.
  • Inyección de ozono: Aplicación de la mezcla de ozono mediante una aguja fina en el disco afectado.
  • Recuperación: Procedimiento ambulatorio con rápida reincorporación a las actividades diarias.

Candidatos ideales

  • Pacientes con hernia o degeneración discal que causan dolor crónico lumbar, cervical o ciática.
  • Personas que buscan evitar o retrasar una cirugía de columna.
  • Pacientes con contraindicaciones para tratamientos invasivos o que desean una alternativa no quirúrgica.

Resultados esperados

  • Alivio significativo del dolor en espalda, cuello o piernas.
  • Reducción de la presión sobre los nervios y mejora de la movilidad.
  • Menor inflamación y mejor calidad de vida.
  • Recuperación más rápida que la cirugía tradicional, con menos riesgos.

Ventajas adicionales

  • Procedimiento mínimamente invasivo y sin incisiones.
  • Menor tiempo de recuperación.
  • Bajo riesgo de complicaciones.
  • Tratamiento ambulatorio sin hospitalización.
  • Opción no quirúrgica para dolor lumbar o cervical.